
Cuenca de Calama: El desierto en el Pleistoceno
La conocida como "Cuenca de Calama" comprende múltiples formaciones que contienen fósiles del período Pleistoceno, principalmente mamíferos de enormes dimensiones que componen la conocida como "megafauna" chilena; los vestigios de este sitio hacen que Calama y sus alrededores sean lugares bastante particulares paleontológicamente hablando, pues en ellos se han hallado rocas con animales de por lo menos cuatro edades geológicas diferentes (dependiendo de la formación), como el Triásico, el Jurásico, el Cretácico y también el Pleistoceno, lo que nos da una visión bastante amplia de los enormes cambios que tuvo la región de Antofagasta a lo largo del tiempo.
Puede que los animales más conocidos del sitio sean los del género Megatherium, representados en el lugar por las especie Megatherium medinae y otros individuos indeterminados; se sabe que los mayores de estos perezosos gigantes alcanzaron dimensiones cercanas a las cuatro toneladas y los seis metros de longitud, lo que los convierte en algunos de los mamíferos más grandes de todos los tiempos, aunque Megatherium medinae presentaba un tamaño un tanto más mediano, aunque igualmente colosal. Los restos de este herbívoro gigante han sido hallados en yacimientos como Chiu Chiu, Río Salado y Kamac Mayu, aunque también se sabe de un Xenarthra indeterminado proveniente de Ojo de Opache (López et al., 2018; Lopéz et al., 2010; BBC, 2012).

Los équidos están presentes con especies como Hippidion saldiasi, un pequeño caballo del tamaño de un burro moderno, y Equus (Amerhippus), un caballo más pequeño que el actual pero bastante robusto (López et al., 2010); con la extinción de estos animales los caballos sólo volverían a pisar suelo chileno hasta la llegada de los conquistadores españoles miles de años después (Arita, 2010). Hippidion se conoce para los yacimientos Betecsa, Ojo de Opache y Kamac Mayu, mientras que Equus (Amerhippus) se conoce para el sitio La Vega y Ojo de Opache (López et al., 2018).

Macrauchenia patachonica está también presente en el sitio, lo que demuestra que este Litopterno se extendió por todo Chile, pues sus restos se han hallado incluso en Magallanes (Cueva del Milodón); este animal es bastante conocido por la pequeña trompa que tenía, además de que a simple vista pareciera ser una especie de camélido, aunque no estaba emparentado cercanamente con estos. Todos los restos de este animal en el sitio se han hallado en el yacimiento Kamac Mayu, aunque se sabe de evidencia cuneiforme que delata su posible presencia en la cuenca de Río Salado (López et al., 2018; BBC, 2013).

La especie extinta Lama gracilis ha sido descubierta así mismo en el lugar; a pesar de no ser tan diferente físicamente a sus parientes camélidos modernos, Lama gracilis se caracterizaba por presentar un tamaño intermedio entre el guanaco y la vicuña, además de poseer una particular conformación de sus incisivos. La especie ha sido reportada tanto en Kamac Mayu como en Ojo de Opache (López et al., 2010: López et al., 2018).

El animal más grande descubierto en el lugar, por el momento, es un miembro indeterminado de la familia Gomphotheriidae hallado en el sitio Río Salado; estos proboscídeos son de la megafauna más abundante del Cenozoico chileno, pues sus vestigios han sido hallados de norte a sur en múltiples regiones del país, identificándose hasta ahora sólo dos géneros, Stegomastodon y Cuvieronius, aunque el de este yacimiento norteño aún no ha podido ser identificado (López et al., 2018; López et al., 2010; Labarca et al, 2016).

Por otro lado, el único posible depredador del lugar corresponde a un espécimen indeterminado de Canidae, aunque este no ha podido ser identificado con más detalles; en Chile, y sobre todo en el norte, se han reportado restos del género Dusicyon, aunque este ejemplar hallado en Ojo de Opache parece poseer un mayor tamaño, por lo que hacen falta más estudios para determinar si pertenece al género (López et al., 2010).

Finalmente se pueden mencionar restos fósiles de un Rheidae indeterminado, de esta familia de aves no voladoras sólo sobreviven dos especies en la modernidad, siendo el ñandú la única que habita Chile aún; estos restos óseos provienen del yacimiento Kamac Mayu (López et al., 2018).

Referencias:
López, P., Rojas, O., Flores-Aqueveque, V., Loyola, R., Martínez, I. y Cartajena I. (2018). El Pleistoceno de la Cuenca de Calama: Evidencias Paleontológicas y Arqueológicas. MONOGRAFÍAS DEL MUSEO DE HISTORIA NATURAL Y CULTURAL DEL DESIERTO DE ATACAMA, N°1.(https://www.researchgate.net/publication/326678114_El_Pleistoceno_de_la_cuenca_de_Calama_Evidencias_paleontologicas_y_arqueologicas)
López, P., Rojas, O., Mansilla, P., Olivares, L. y Martínez, I. (2010). Mamíferos extintos del Pleistoceno de la Cuenca de Calama (Segunda Región, Chile). Viejas colecciones y nuevos hallazgos. Treb. Mus. Geol. Barcelona, vol. 17, pp. 11-25.
BBC (2012). Megatherium Wildfacts. Recuperado de: https://archive.is/20120524093931/https://www.bbc.co.uk/nature/wildfacts/factfiles/456.shtml
Arita, H. (2010). El regreso del caballo: lo macro y lo micro en la evolución. Ciencias, N° 97, pp. 46-55. (https://www.redalyc.org/pdf/644/64415000008.pdf)
BBC (2013). Nature Prehistoric Life: Macrauchenia. Recuperado de: https://archive.is/20130114070909/https://www.bbc.co.uk/nature/life/Macrauchenia#selection-565.0-565.12
Labarca, R., Alberdi, M., Prado, J.,Mansilla, P. y Mourgues, F. (2016). Nuevas evidencias acerca de la presencia de Stegomastodon platensis Ameghino, 1888, Proboscidea: Gomphotheriidae, en el Pleistoceno tardío de Chile central. Estudios Geológicos, vol. 72 (N°1), pp. 1-13. (https://www.researchgate.net/publication/301480790_Nuevas_evidencias_acerca_de_la_presencia_de_Stegomastodon_platensisStegomastodon_platensis_Ameghino_1888_Proboscidea_Gomphotheriidae_en_el_Pleistoceno_tardio_de_Chile_central)