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FORMACIÓN CHUCAL

Bestias del altiplano

En esta formación ariqueña se han hallado diversos fósiles de mamíferos que vivieron hace unos 17,5 millones de años, durante el Mioceno, época en la que este lugar, actualmente desértico, presentaba pastizales mezclados con parches boscosos, así como un clima cálido y seco; son 18 los taxones reportados en el lugar, varios de los cuales se encuentran totalmente extintos en la actualidad (Hernández et al., 2014).

Se tiene constancia de 7 notoungulados en la formación, que incluyen a representantes de las familias Toxodontidae, Mesotheriidae y Hegetotheriidae, siendo los Toxodóntidos los más grandes de todos; de estos últimos se ha hallado a la especie Nesodon imbricatus y a los géneros AdinotheriumPalyeidodon, este último ha llamado bastante la atención debido a que estudios modernos sugieren que se trataría de una nueva especie, aunque aún se ésta a la espera de una descripción formal de sus fósiles; estos animales presentaban un gran tamaño, alcanzando dimensiones cercanas a los 554 kg en el caso de Nesodon, y estudios de microdesgaste dental en algunos ejemplares parecen indicar que habrían tenido una dieta ramoneadora, con aportes de frutas y cortezas (Hernández et al., 2014; Bond y García, 2002; Flynn et al., 2002; Patterson y Costa, 2012). 

De las tres familias de notoungulados del sitio, los Mesotheriidae son los más abundantes, de ellos se han descubierto en la formación varias especies nuevas para la ciencia, como es el caso de Altitypotherium paucidensAltitypotherium chucalensisEotypotherium chico, siendo este último el mesotérido de menor tamaño hasta ahora conocido en el registro fósil; en general, estos animales poseían un tamaño medio, pudiendo alcanzar unos 50 kg en el caso de los más grandes, y algunos autores sugieren que pudieron tener un estilo de vida cavador (Hernández et al., 2014; Croft et al., 2004).

Por otro lado, los Hegetotheriidae están representados sólo por un individuo del género Hegetotherium, estos fósiles han sido referidos tentativamente a la especie Hegetotherium mirabile debido a varias similitudes óseas, aunque aún faltan estudios para confirmarlo; los miembros de esta familia se caracterizan por ser muy similares a los lagomorfos y roedores, aunque esto es sólo producto de convergencia evolutiva (Hernández et al., 2014; Croft et al., 2004).

Se sabe también de vestigios del orden Litopterna, animales endémicos de Sudamérica que están representados por un sólo miembro de la familia Macraucheniidae en el sitio, el que corresponde al género Theosodon; estas criaturas eran muy similares a los camélidos modernos, aunque presentaban importantes diferencias, como la presencia de tres dedos en los pies y una pequeña  proboscis o trompa (Hernández et al., 2014; Croft et al., 2004).

Los Cingulata, más conocidos como armadillos, también están presentes con tres de sus familias; la Dasypodidae, que incluye algunas especies que aún existen en la modernidad, está representada por un miembro del extinto género Stenotatus y, por otro lado, de la familia  Peltephilidae, ahora totalmente extinta, se conoce a un individuo del género Peltephilus, el cual se caracterizaba por poseer dos distintivos osteodermos en forma de cuernos en las nasales y maxilares (Hernández et al., 2014; Gonzáles-Ruiz et al., 2013).

El tercer ejemplar de cingulado del sitio pertenece a la familia Glyptodontidae, siendo un miembro basal de estos, esta especie fue bautizada como Parapropalaehoplophorus septentrionalis y adquirió bastante importancia debido a que es uno de los primeros miembros divergentes de su familia, lo que llevó a una nueva proposición del árbol evolutivo de los gliptodontes y sus parientes más cercanos; estos animales son conocidos por poseer una coraza gruesa, similar a lo que sería un caparazón y completamente inmóvil, además de un escudo cefálico sobre la cabeza y un tubo caudal sobre la cola, así como anillos en la base de esta (Charrier et al., 2015; Hernández et al., 2014; ScienceDaily, 2007), sin embargo, Parapropalaehoplophorus poseía dimensiones mucho menores a las de sus parientes más grandes, presentado unos 90 kilogramos y 76 centímetros de longitud (La Flecha, 2007). 

También existen restos de roedores, dos de los cuales pertenecen a la subfamilia Chinchillinae (que agrupa a chinchillas y vizcachas actuales), siendo los miembros más antiguos de la misma, y otros pertenecientes a los géneros Neoreomys y Acarechimys, de la familia Dasyproctidae y de la Superfamilia Octodontoidea respectivamente (Hernández et al., 2014; Charrier et al., 2015).

Finalmente se puede mencionar la presencia de marsupiales de la Subfamilia Pichipilinae, la cual se encuentra totalmente extinta hoy en día; estos animales habrían presentado una dieta insectívora-frugívora, así como preferencias por áreas arboladas y condiciones climáticas templado-cálidas y húmedas, lo que nos da algunas pistas de como lucía esta zona de Arica y Parinacota en la época en la que vivieron (Hernández et al., 2014; Charrier et al., 2015).

Más de un paleontólogo a comentado tentativamente que este es el sitio fosilífero chileno con más potencial para encontrar restos de miembros de Phorusrhacidae, más conocidas como Aves del Terror, pues la gran cantidad y variedad de mamíferos fósiles del lugar es muy similar a lo que puede encontrarse en formaciones del Mioceno de Argentina, en donde es común encontrar a estas gigantescas aves depredadoras, las que se alimentaban de estos animales, aunque aún no se han reportado fósiles de ellas en ninguna región del país.

Referencias:

Hernández, J., Estades, C., Faúndez, L. y Herreros, J. (2014). Biodiversidad Terrestre de la Región de Arica y Parinacota. Santiago, Chile: Facultad de Ciencias Forestales y de la Conservación de la Naturaleza Universidad de Chile, pp. 326. (https://www.gep.uchile.cl/Biodiversidad/img/Biodiversidad%20Terrestre%20de%20la%20Regi%C3%B3n%20de%20Arica%20y%20Parinacota.pdf)

Bond, M. y García, M. (2002). Nuevos restos de toxodonte (Mamalia, Notoungulata) en estratos de la Formación Chucal, Mioceno, Altiplano de Arica, norte de Chile. Revista Geológica de Chile, vol. 29 (N°1), pp. 81-91. DOI: https://dx.doi.org/10.4067/S0716-02082002000100005

Flynn, J., Croft, D., Charrier, R., Hérail, G. & Wyss, A. (2002). The first Cenozoic mammal fauna from the Chilean Altiplano. Journal of Vertebrate Paleontology, vol. 22 (N°1), pp. 200-206. (https://www.researchgate.net/publication/232686629_The_first_Cenozoic_mammal_fauna_from_the_Chilean_Altiplano)

Patterson, B. y Costa, L. (2012). Bones, Clones, and Biomes: The History and Geography of Recent Neotropical Mammals. p.92.

Croft, D., Flynn, J. y Wyss, A. (2004). Notoungulata and Litopterna of the Early Miocene Chucal Fauna, Northern Chile. Fieldiana Geology, vol. 50, pp. 1-52. DOI: https://doi.org/10.3158/0096-2651(2004)50[1:NALOTE]2.0.CO;2

Gonzáles-Ruiz, L., Góis, F., Ciancio, M. y Scillato-Yané, G. (2013). LOS PELTEPHILIDAE (MAMMALIA, XENARTHRA) DE LA FORMACIÓN COLLÓN CURÁ (COLLONCURENSE, MIOCENO MEDIO), ARGENTINA. Rev. bras. paleontol, vol. 16 (N°2), pp. 319-330. (https://www.researchgate.net/publication/259009832_Los_Peltephilidae_Mammalia_Xenarthra_de_la_Formacion_Collon_Cura_Colloncurense_Mioceno_medio_Argentina)

Charrier, R., Flynn, J., Wyss, A. y Croft, D. (2015). MARCO GEOLÓGICO-TECTÓNICO, CONTENIDO FOSILÍFERO Y CRONOLOGÍA DE LOS YACIMIENTOS CENOZOICOS PRE-PLEISTOCÉNICOS DE MAMÍFEROS TERRESTRES FÓSILES DE CHILE. Publicación Ocasional del Museo Nacional de Historia Natural, vol. 63, pp. 293-338. (https://www.researchgate.net/publication/307466184_Marco_geologico-tectonico_contenido_fosilifero_y_cronologia_de_lo_yacimientos_cenozoicos_pre-pleistocenicos_de_mamiferos_terrestres_fosiles_de_Chile)

ScienceDaily (2007). Primitivo pariente temprano de armadillos ayuda a reescribir el árbol genealógico evolutivo. Recuperado de: https://www.sciencedaily.com/releases/2007/12/071212103049.htm

La Flecha (2007). Descubren el fósil de un mamífero acorazado en Los Andes. Recuperado de: https://web.archive.org/web/20080605035101/https://www.laflecha.net/canales/ciencia/descubren-el-fosil-de-un-mamifero-acorazado-en-los-andes/